{"id":791,"date":"2020-02-11T00:00:09","date_gmt":"2020-02-10T23:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/?p=791"},"modified":"2020-03-26T16:48:59","modified_gmt":"2020-03-26T15:48:59","slug":"la-obra-de-la-evangelizacion-el-testimonio-beato-pedro-donders","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/la-obra-de-la-evangelizacion-el-testimonio-beato-pedro-donders\/","title":{"rendered":"La obra de la evangelizaci\u00f3n. El testimonio: beato Pedro Donders"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>La obra de la evangelizaci\u00f3n.<br \/>\nEl testimonio: beato Pedro Donders<\/strong><\/h3>\n<h3><\/h3>\n<p>Pedro Donders naci\u00f3 en esta casa el 27 de octubre de 1809. Su padre era tejedor y era muy pobre. Perdi\u00f3 tres mujeres, incluida la madre de Pedro, y varios hijos, por muerte prematura. Pedro ten\u00eda un hermano, incapacitado debido a la escoliosis. No ha sido hasta hace unos pocos a\u00f1os que hemos sabido que Pedro Donders tambi\u00e9n sufr\u00eda esta enfermedad. Nunca pareci\u00f3 que se quejara de ello. Su padre cuid\u00f3 de \u00e9l de un modo especial. El profesor del colegio de Pedro Donders contaba c\u00f3mo, cuando llov\u00eda, el padre llevaba a Pedro a la escuela en un saco a su espalda, para protegerlo de la lluvia.<\/p>\n<p>Para Pedro, al igual que para muchos en esa \u00e9poca, la educaci\u00f3n terminaba a los doce a\u00f1os. Hasta los 21, Pedro Donders trabajaba aqu\u00ed, en el telar, pero la calidad de la tela que \u00e9l tej\u00eda no era muy alta. Rezaba mientras trabajaba con sus manos. So\u00f1aba con un futuro diferente: quer\u00eda ser sacerdote.<\/p>\n<p>Finalmente, vio que su p\u00e1rroco estaba dispuesto a organizar su admisi\u00f3n al seminario menor; sin embargo, esto no quiere decir que en este momento se reconociera ya su vocaci\u00f3n. Al contrario: se necesitaba un sirviente (y eso es lo que se le permiti\u00f3 ser a Pedro). Ten\u00eda que estudiar en su tiempo libre. Ya no ten\u00eda 12 a\u00f1os, sino 21, y hab\u00eda sido rechazado en el servicio militar debido a su debilidad f\u00edsica. No obstante, realizaba el trabajo f\u00edsico, sufr\u00eda con paciencia el acoso de estudiantes m\u00e1s j\u00f3venes que \u00e9l y mostr\u00f3 tal empe\u00f1o que, finalmente, se le permiti\u00f3 unirse a las clases.<\/p>\n<p>Pero, incluso seis a\u00f1os m\u00e1s tarde, su vocaci\u00f3n todav\u00eda no hab\u00eda sido reconocida por las instituciones establecidas y, siempre por diferentes razones, no fue admitido en ninguno de los tres institutos religiosos misioneros a los que solicit\u00f3 el ingreso, incluidos los redentoristas.<\/p>\n<p>Aunque no iba progresando de igual modo en cada una de las clases, complet\u00f3 a tiempo sus estudios para ser sacerdote diocesano. Incluso se le orden\u00f3 m\u00e1s pronto porque \u00e9l era el \u00fanico entre los seminaristas que estaba dispuesto a ir a la misi\u00f3n del Surinam, que hab\u00eda sido devastada por enfermedades tropicales. En 1842, con 33 a\u00f1os de edad, Pedro Donders dej\u00f3 su pa\u00eds natal para nunca m\u00e1s volver.<\/p>\n<p>Una de las frases m\u00e1s famosas de Pedro Donders es una expresi\u00f3n de su aborrecimiento de la esclavitud, que se encuentra en una carta de diciembre de 1846: \u201cOh, si la gente se preocupara tanto por el bienestar y el estado de los esclavos tanto como lo hacen en Europa por los animales, entonces las cosas ir\u00edan mucho mejor [\u2026]. \u00a1Ay de Surinam en el d\u00eda del juicio final! \u00a1Ay, ay! \u00a1S\u00ed, mil veces ay de los europeos, los propietarios de plantaciones esclavistas, los administradores, los directores y los oficiales blancos! Infelices que se enriquecen con la sangre y las l\u00e1grimas de pobres esclavos; no encontrar\u00e1n defensores ante Dios\u201d<\/p>\n<p>En 1856, Pedro Donders fue destinado a una colonia de leprosos, \u201cel infierno de Batavia\u201d, un lugar de indescriptible miseria, que alguien que no la haya visto ni siquiera puede imaginarla. Batavia estaba herm\u00e9ticamente aislada por el r\u00edo y la jungla. Se dice que Pedro Donders se ofreci\u00f3 como voluntario para este lugar (su predecesor hab\u00eda sido envenenado por un leproso).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que la misi\u00f3n en Surinam fuera confiada, en 1865, a los redentoristas, Pedro Donders, junto al \u00fanico sacerdote que quedaba en 1866, se uni\u00f3 a la congregaci\u00f3n, la misma que le hab\u00eda rechazado treinta a\u00f1os antes por ser \u201cdemasiado d\u00e9bil para la vida religiosa\u201d. La formaci\u00f3n de Pedro Donders como redentorista fue reducida, entre otras razones por su ya bien probada virtud.<\/p>\n<p>Expres\u00f3 su gratitud en una carta a su superior diciendo: \u201cQu\u00e9 felices nos sentimos, querido padre, de que el buen Se\u00f1or nos haya llamado a su servicio en la Congregaci\u00f3n. A sus oraciones encomiendo mi persona, as\u00ed como todos los que est\u00e1n a mi cuidado, los indios y los cimarrones\u201d. Pedro Donders volvi\u00f3 a Batavia acompa\u00f1ado de un cohermano.<\/p>\n<p>Desde entonces, viajaba tambi\u00e9n en barco entre la maleza para convertir a los ind\u00edgenas. Hab\u00eda aprendido a tocar el armonio. Se llev\u00f3 el instrumento consigo y la m\u00fasica atra\u00eda a los nativos, a quienes instru\u00eda con la ayuda de dibujos de la Biblia. Les ense\u00f1o a decir el Padrenuestro en su propia lengua. Con los cimarrones tuvo menos \u00e9xito. Hab\u00edan tenido muchas malas experiencias de mano de los blancos, y por ello ten\u00edan una visi\u00f3n negativa de la fe de los europeos. Sumado a esto, Pedro Donders destruy\u00f3 sus objetos sagrados \u201cpaganos\u201d. En esto, era un hijo de su tiempo.<\/p>\n<p>A su vez, continu\u00f3 cuidando a los leprosos de Batavia, donde sigui\u00f3 practicando las siete cl\u00e1sicas obras de misericordia.<\/p>\n<p>Los leprosos viv\u00edan como prisioneros. No ten\u00edan la opci\u00f3n de residir donde ellos quer\u00edan. Era peor que ser abandonados, como \u201cmuertos vivientes\u201d eran expulsados de la sociedad. Volver al mundo habitado no era una opci\u00f3n para ellos. Pedro Donders no s\u00f3lo los visitaba, sino que comparti\u00f3 su vida durante 27 a\u00f1os. Los ayudaba a comer y a beber, porque era dif\u00edcil para la gente, cuyos dedos hab\u00edan sido devorados por la lepra. Se comprometi\u00f3 a proveer mejor alimentaci\u00f3n para aquellos que ya no pod\u00edan producir su propia comida. Cuidaba a los enfermos y les ayudaba a vestirse.<\/p>\n<p>Pedro Donders, quien a su llegada al Surinam hab\u00eda sido recibido con entusiasmo, negoci\u00f3 un mejor hospedaje para los leprosos de Batavia. Al principio no ten\u00edan suelos de madera en sus caba\u00f1as y, por tanto, a menudo se sentaban literalmente sobre el barro. Acompa\u00f1aba a muchos de los que mor\u00edan al cementerio donde \u00e9l tambi\u00e9n ser\u00eda finalmente enterrado.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de su dedicaci\u00f3n, Pedro Donders llev\u00f3 a los que sufr\u00edan a Dios y a la paz. \u201cEste buen hombre es un signo del buen Dios\u201d, dec\u00edan.<\/p>\n<p>Hacia el final de su vida, el obispo relev\u00f3 a Pedro Donders de su ministerio en Batavia, debido a las quejas de algunos pocos leprosos que quer\u00edan librarse de \u00e9l, porque hab\u00eda criticado su comportamiento antisocial. Dec\u00edan que sus sermones se hab\u00edan vuelto incomprensibles porque ya no le quedaban dientes en la boca. \u00c9l contaba en un serm\u00f3n: \u201cTodos nosotros estamos bajo la autoridad del obispo, y tenemos que obedecer. Pero, aunque el obispo me haya apartado de aqu\u00ed, os prometo, en el nombre de Dios, que morir\u00e9 en medio de vosotros. En el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n estar\u00e9 entre los leprosos, esperando el juicio de Dios\u201d. Y, de hecho, en 1885, Pedro Donders volvi\u00f3 a Batavia, donde muri\u00f3 el 14 de enero de 1887, en una caba\u00f1a incluso m\u00e1s pobre que la que hab\u00eda dejado atr\u00e1s en Tilburg hac\u00eda 45 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En su testamento escribi\u00f3: \u201cno tengo recursos, no doy ninguna orden, no tengo nada que decir. Pod\u00e9is enterrarme donde quer\u00e1is. Pido perd\u00f3n a los fieles si en algo les he ofendido\u201d.<\/p>\n<p>Pedro Donders muri\u00f3 hace 133 a\u00f1os. Todav\u00eda se le honra, en Surinam por ser el primer blanco que no quitaba, sino que daba; y aqu\u00ed, en Tilburg, en la capilla del Parque Peerke Donders.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Pedro Donders puede ser un modelo inspirador hoy para nosotros?<\/p>\n<p>Porque \u00e9l enfatiza la bondad de Dios, se refer\u00eda a \u00c9l como el \u201cbuen Dios\u201d, que proveer\u00e1 cuando se necesite. Nos inspira a recibir y a dar todo como un regalo, gratuitamente.<\/p>\n<p>\u00c9l vio aquello de lo que otros carec\u00edan, aquello que necesitaban para redimirse, y se lo provey\u00f3 siempre que estaba en su mano, de modo pr\u00e1ctico, creativo, no convencional ni acad\u00e9mico\u2026 Reconoci\u00f3 a sus semejantes como seres humanos, les contaba que ten\u00edan derecho a existir, que pod\u00edan aceptarse a s\u00ed mismos, que Dios les llamaba a la vida. Estaba ah\u00ed para los m\u00e1s pobres, para los m\u00e1s abandonados, para los marginados, los rechazados. Nunca pidi\u00f3 una vida privilegiada, sino que realmente comparti\u00f3 la vida de los pobres. No le importaba mancharse las manos.<\/p>\n<p>La vida de Pedro Donders estuvo caracterizada por un trabajo manual humilde, con el cual se pagaba los estudios y cuidaba de los leprosos, y por su perseverancia, su conciencia de ser llamado por Dios, pese a su supuesta debilidad f\u00edsica y su rechazo por las instituciones eclesiales.<\/p>\n<p>En todo esto, se nos presenta como un ejemplo desafiante para nosotros.<\/p>\n<p>Sirviendo a los otros, Pedro Donders no discriminaba por estatus, clase, raza, origen o religi\u00f3n. Para nuestra sociedad multicultural, es un modelo de tolerancia, de vida pac\u00edfica en com\u00fan.<\/p>\n<p>Pedro Donders permiti\u00f3 a la gente experimentar la abundancia de la redenci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>San Clemente escribi\u00f3 una vez:<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Sed valientes! \u00a1Dios es el Se\u00f1or! \u00c9l conduce todo para su gloria y para nuestro bien, y nada puede opon\u00e9rsele. Todos los planes humanos, incluso los dise\u00f1ados al m\u00e1s m\u00ednimo detalle, s\u00f3lo sirven para el cumplimiento de su voluntad \u2026 Yo me he abandonado enteramente a su voluntad. Me he dado cuenta de que todo lo que parece hecho para herirnos nos conduce all\u00ed a donde el Se\u00f1or quiere \u2026 Dej\u00e9monos guiar por Dios y todo ir\u00e1 bien\u201d.<\/p>\n<p>Esto podr\u00eda haber sido escrito por el beato Pedro Donders, quien tan bien encaja en el grupo de los santos redentoristas.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Autora:<\/strong> Claudia Peters, vicepostuladora en el proceso<br \/>\nde canonizaci\u00f3n del beato Pedro Donders.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Traductor:<\/strong> Carlos A. Diego Guti\u00e9rrez, CSsR<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La musica &#8211;\u00a0 https:\/\/filmmusic.io<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00abImagefilm 034\u00bb by Sascha Ende (https:\/\/www.sascha-ende.de)<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La licencia \u2013 CC BY (http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by\/4.0\/)<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La obra de la evangelizaci\u00f3n. El testimonio: beato Pedro Donders Pedro Donders naci\u00f3 en esta casa el 27 de octubre de 1809. Su padre era tejedor y era muy pobre. Perdi\u00f3 tres mujeres, incluida la madre de Pedro, y varios hijos, por muerte prematura. Pedro ten\u00eda un hermano, incapacitado debido a la escoliosis. 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