{"id":4298,"date":"2021-04-14T20:08:43","date_gmt":"2021-04-14T19:08:43","guid":{"rendered":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/?p=4298"},"modified":"2021-04-14T20:08:43","modified_gmt":"2021-04-14T19:08:43","slug":"emociones-y-anhelos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/emociones-y-anhelos\/","title":{"rendered":"Emociones y anhelos"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Emociones y anhelos<\/strong><\/h3>\n<p>La vida espiritual de un persona es, sobre todo, un don del mismo Dios. No podr\u00edamos entrar en contacto con \u00c9l, si \u00c9l no fuera nuestro amado Padre, que anhela unirse con nosotros. En realidad, nos ha creado para la vida con Dios. As\u00ed es nuestro Padre Celestial, que necesita, quiere, relacionarse con el ser humano, al cual cre\u00f3 desde el amor y nosotros tambi\u00e9n necesitamos esos v\u00ednculos con nuestro amado Padre. En este camino, juega un papel muy importante tambi\u00e9n nuestro compromiso. A veces la implicaci\u00f3n se ve alterada, pero tambi\u00e9n ayudada por las emociones y los anhelos. Las emociones son algo muy importante en la vida de una persona. Dan sabor a la vida. Ayudan a la persona a desear a Dios, a echar de menos a Dios. Y realmente, para nosotros, estas emociones, que se despiertan en nosotros cuando nos encontramos con Dios, cuando nos topamos con nuestro excelso bien, para el cual hemos sido creados, provocan que nuestro camino hacia Dios se convierta en un camino incre\u00edble, bello. Anhelamos a Dios. Nos alegramos por la presencia de Dios. Al mismo tiempo, sin embargo, no podemos detenernos sobre nuestras emociones, pues son un fundamento demasiado inestable de nuestra relaci\u00f3n con Dios. Sobre todo en los primeros a\u00f1os o en los primeros momentos, cuando la persona conscientemente abraza su vida espiritual, es decir, responde a este don que lleva en s\u00ed, que le ha dado Dios, nos acompa\u00f1an emociones muy bellas. Nos acompa\u00f1a la alegr\u00eda, nos acompa\u00f1a la comodidad, nos acompa\u00f1a la bondad, que sentimos a trav\u00e9s de lo que en nuestro coraz\u00f3n construyen estas emociones que son para nosotros las m\u00e1s bonitas, las m\u00e1s bellas. Pero al mismo tiempo, en ciertos momentos, estas emociones ya no pueden ser suficientes en nuestro camino hacia Dios. Estas emociones pueden ser, a veces, incluso ilusorias. A veces nos faltan. Sobre todo cuando comienza la sequ\u00eda. Los santos llamaron a esto sequedad, desierto, que la persona atraviesa. Entonces estamos desorientados. Nos parece que puede ser que estemos rezando mal, que vamos por alg\u00fan mal camino, sobre todo por las vivencias incre\u00edbles que acompa\u00f1an nuestra oraci\u00f3n, encuentros, lecturas b\u00edblicas\u2026 En cierto momento, cuando llega el tiempo de la sequ\u00eda, estamos desasosegados, a veces nos parece que algo no funciona, que Dios nos ha abandonado, se ha escondido, que no est\u00e1, que no conseguimos encontrarlo. Los momentos de alegr\u00eda iniciales se nos convierten a menudo en un periodo triste, de una determinada experiencia. Y hay que decir que, en realidad, no es un tiempo para el desasosiego. No es el momento en que debemos temer especialmente. Este momento lo atraviesan todos y cada uno de los que se acercan a Dios. Porque sobre las emociones cambiantes (\u00e9stas son por naturaleza cambiantes) no se pueden construir relaciones con otra persona, ni siquiera con una persona. Si todo depende de nuestras emociones caprichosas, puede parecer que esta relaci\u00f3n no sobrevivir\u00e1 a las pruebas del tiempo. Algo similar ocurre con Dios. Dios nos ama infinitamente y quiere que este v\u00ednculo est\u00e9 fundado, construido, sobre un fundamento que sea profundo. \u00bfCu\u00e1l es este fundamento profundo? Este fundamento profundo es nuestra voluntad, nuestra mente. Por eso es tan importante fundar nuestra vida espiritual, como suele decirse, es decir, construir sobre roca. Esta roca es Cristo, ya lo sabemos. En la pr\u00e1ctica, esto significa que construimos nuestra relaci\u00f3n con Dios, construimos sobre nuestra voluntad, memoria, sobre nuestra mente. Yo mismo recuerdo cuando por primera vez fui a un retiro, por aquel entonces era un joven, y este retiro produjo en m\u00ed un verdadero bienestar, alegr\u00eda. Estaba emocionado de vivir tan intensamente. Cuando rez\u00e1bamos en comunidad junto con otros, cuando viv\u00edamos en comunidad, cuando compart\u00edamos aquello que la persona viv\u00eda en relaci\u00f3n con Dios. Para m\u00ed fue una completa novedad y estaba emocionado. Mucho agradec\u00eda a Dios esa experiencia. Incluso no sab\u00eda que de modo tan intenso. Sin embargo, cuando volv\u00ed a casa, en vacaciones, recuerdo que volv\u00eda a casa y no estaban ni mis conocidos, ni mis seres queridos, pues estaban muy ocupados, y me qued\u00e9 solo. Recuerdo que viv\u00ed esto muy intensamente, violentamente. Me afectaba una especie de tristeza. Intentaba rezar, intentaba leer la palabra de Dios. Result\u00f3 no ser suficiente. No saciaba muy alma. Se me hac\u00eda todo cuesta arriba, dir\u00edamos. Estaba conmocionado. Iba a la iglesia, pero no se daban estos maravillosos sentimientos, que recordaba todav\u00eda desde hace una semana, cuando en la comunidad de j\u00f3venes, con un sacerdote, con una hermana catequista, pod\u00edamos rezar, pod\u00edamos acercarnos a Dios\u2026 Todo eso que viv\u00ed, tras la vuelta a casa, se torn\u00f3 en nada en comparaci\u00f3n con esas vivencias incre\u00edbles que me acompa\u00f1aron durante esos retiros. No sab\u00eda que pasaba conmigo, quer\u00eda volver a esas experiencias y pregunt\u00e9 durante la confesi\u00f3n a un sacerdote sobre lo que me pasaba. Pienso que en estas situaciones merece la pena preguntar a alguien con experiencia, ya sea a un sacerdote durante la confesi\u00f3n, o a alg\u00fan laico con experiencia. El hecho es que este proceso lo vive precisamente toda persona. Y entonces no se nos permite desanimarnos, esto lo primero. Lo segundo es que hay que saber que esto, como todo, tiene lugar en la vida de toda persona. No es extra\u00f1o que en nuestra vida pasemos por un tipo de sequ\u00eda, sequedad, que no nos atraiga a la oraci\u00f3n, que justo nos aleje de ella, que no nos acompa\u00f1en estos sentimientos interiores, este bienestar que nos acompa\u00f1aba en anteriores encuentros de este tipo con Cristo. No hay que extra\u00f1arse de ello. Lo importante es ir despacio, no de golpe, por lo que parece todav\u00eda incomprensible, es decir, construir nuestro v\u00ednculo con Dios no s\u00f3lo sobre las emociones y los sentimientos maravillosos, sino sobre nuestra voluntad de amor a Dios, la cual\u2026 \u00bfDe d\u00f3nde viene? Del conocerse. De conocer a Dios. Por eso, en nuestros anteriores encuentros habl\u00e1bamos sobre la importancia de la Sagrada Escritura en la vida espiritual. Cuando leemos la palabra de Dios, que para nosotros es, por supuesto, no s\u00f3lo un texto instructivo, moral, no s\u00f3lo un texto exhortativo, algunas reglas importantes y sabidur\u00eda, sino sobre todo un texto a trav\u00e9s del cual nos habla el mismo Dios, un texto inspirado, cuya lectura con fe, es decir, siendo conscientes de que Dios me habla ahora, el verdadero Dios, entonces esa palabra nos trae simplemente a Dios. Y de esta manera nosotros Lo conocemos. Dios nos mueve interiormente, mueve las cuerdas de nuestro esp\u00edritu, y entonces comenzamos a entender que \u00c9l nos habla. Precisamente por medio de su palabra escrita hace miles de a\u00f1os. Esto es muy importante para, lentamente (no sucede de una vez), recorrer la obediencia a Dios, la comprensi\u00f3n de la Sagrada Escritura, la paciencia que forma en nosotros la voluntad y no sentimiento. Hay que rezar a veces en contra de nuestros sentimientos. A pesar de que la persona no siente las mismas emociones, que no est\u00e1 tan a gusto como hasta ese momento, es ins\u00f3litamente importante no confiar demasiado en los sentimientos. Si se dan, hay que alegrarse de ello; pero si no, hay que ser paciente, hay que ser perseverante en la oraci\u00f3n. Por eso merece la pena establecerse un programa para nuestras pr\u00e1cticas espirituales, hay que rezar a menudo, esto es, sistem\u00e1ticamente, puede que m\u00e1s brevemente, pero sistem\u00e1ticamente, incluso cuando no queremos quebrarnos para realmente hablar con Dios. Hay que pedir tambi\u00e9n a Dios la gracia de una relaci\u00f3n cercana con \u00c9l. A veces, cuando alguien no consigue recorrer esta etapa, puede detenerse s\u00f3lo en las emociones. \u00bfQu\u00e9 sucede entonces? Su oraci\u00f3n se vuelve, llam\u00e9moslo as\u00ed, \u201eagitaci\u00f3n interior\u201d. Constantemente le gustar\u00eda sentir, pero no siempre lo consigue. En realidad, en vez de buscar a Dios, busca emociones. A menudo el mal esp\u00edritu se detiene en esto y nos dice: \u201eno vales\u201d, \u201eDios te ha abandonado\u201d, \u201eDios no quiere tu cercan\u00eda\u201d, \u201eno puedes hacerlo\u201d, \u201eno vales para santo\u201d. Por supuesto que esto no es verdad, esto son pensamientos que nos tiende el mal esp\u00edritu, el diablo. En realidad es la perseverancia, la sistematicidad, cierta terquedad en el anhelo por Dios, el camino para la soluci\u00f3n. Hay que ir por la oraci\u00f3n sistem\u00e1tica, es decir, por esa oraci\u00f3n que planeamos. La oraci\u00f3n planificada, sobre lo que hablaremos, es la base. Hay que rezar por la ma\u00f1ana, al medio d\u00eda, por la tarde\u2026 hay que enfrentarse a aquello que nos parece que ser\u00eda mejor para pasar el tiempo, y pasarlo con la Sagrada Escritura, reflexionando un tiempo, quedarse y, sobre todo, ser constantemente consciente de que Dios est\u00e1 a mi lado, que Dios est\u00e1 en m\u00ed, que es mi Padre amoroso, que me escucha, incluso cuando me parece que en absoluto no est\u00e1 en mi coraz\u00f3n. \u00bfSobre qu\u00e9 merece la pena construir nuestro v\u00ednculo con Dios? \u00bfSobre qu\u00e9 edificar nuestra oraci\u00f3n? Aparte de ejercitarnos en la perseverancia, paciencia, sistematicidad, es muy importante edificar nuestra oraci\u00f3n en nuestros anhelos m\u00e1s profundos. Los anhelos nacen en la persona desde la voluntad. La voluntad comienza a anhelar a Dios. Dios despierta estos anhelos en nosotros. \u00bfPero cu\u00e1ndo sucede? Cuando conocemos a Dios. Hay que leer la Palabra de Dios, hay que seguir conociendo a Dios, no s\u00f3lo desde la parte digamos intelectual, para leer algunos libros, que siempre son muy valiosos. Pienso que cada a\u00f1o, cada dos a\u00f1os, habr\u00eda que leer alg\u00fan libro sobre Jes\u00fas, sobre el Evangelio\u2026 constituyen un alimento espiritual. Pero por supuesto la Sagrada Escritura est\u00e1 en primer lugar. Y nuestro anhelo de Dios, esos anhelos profundos, Dios los construye en nosotros. Pero nosotros tambi\u00e9n tenemos que colaborar en la formaci\u00f3n de esos anhelos. Los anhelos se construyen precisamente en el conocimiento de Dios. Cuanto m\u00e1s conoce a Dios una persona, cuanto m\u00e1s se esfuerza, cuanto m\u00e1s se interroga, entonces m\u00e1s aparecen en su coraz\u00f3n estos anhelos que no s\u00f3lo son el anhelo de un buen sentimiento, sino tambi\u00e9n de un conocimiento profundo de Dios. De esta manera todos formamos nuestro interior. Nuestro interior entonces, como dir\u00e9, est\u00e1 iluminado por la Palabra y por la experiencia que Dios nos da. Es un poco as\u00ed como si alguien entrara a una cueva oscura. No sabe d\u00f3nde se encuentra, si es una cueva grande o no, hasta que no comienza a hablar. Entonces el eco le dice que es una cueva grande en la cual puede mirar. Cuando encendemos la luz, entonces vemos la dimensi\u00f3n de esta cueva; de otra forma no sabemos, estamos simplemente a oscuras. De modo similar ocurre tambi\u00e9n en nuestro interior. Cuando una persona conoce a Dios, cuando se enciende su anhelo de Dios, entonces esta habitaci\u00f3n interior, este interior nuestro\u2026 nuestra alma podr\u00edamos decir, nuestra conciencia, nuestro coraz\u00f3n (decimos muy a menudo) se nos volver\u00e1 m\u00e1s claro, es decir, comenzaremos a sentir en \u00e9l tal y como sentimos en nosotros. Empezamos a conocer que en nosotros existe ese espacio interior, del que a menudo nos olvidamos. Y por eso las emociones y los deseos son dos realidades en nosotros. Sobre las emociones no podemos construir nuestra vida espiritual, as\u00ed como ninguna relaci\u00f3n con otra persona. Podemos edificarla sobre los anhelos. Y estos se adquieren del conocimiento de Dios, de amarlo\u2026 Cristo dice: \u201eel que me ama, a \u00e9l me revelar\u00e9\u201d. Y esta es la clave para profundizar en nuestra vida espiritual.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Emociones y anhelos La vida espiritual de un persona es, sobre todo, un don del mismo Dios. No podr\u00edamos entrar en contacto con \u00c9l, si \u00c9l no fuera nuestro amado Padre, que anhela unirse con nosotros. En realidad, nos ha creado para la vida con Dios. As\u00ed es nuestro Padre Celestial, que necesita, quiere, relacionarse [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4294,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[],"class_list":["post-4298","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-abc-esp"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4298"}],"collection":[{"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4298"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4298\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4299,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4298\/revisions\/4299"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4294"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}