{"id":3948,"date":"2021-02-02T16:00:15","date_gmt":"2021-02-02T15:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/?p=3948"},"modified":"2021-02-01T15:55:30","modified_gmt":"2021-02-01T14:55:30","slug":"el-espiritu-de-dios-y-la-sagrada-escritura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/el-espiritu-de-dios-y-la-sagrada-escritura\/","title":{"rendered":"El Esp\u00edritu de Dios y la Sagrada Escritura"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>El Esp\u00edritu de Dios y la Sagrada Escritura<\/strong><\/h3>\n<p>En nuestras reflexiones intentamos arrojar luz a la misteriosa realidad de la vida espiritual. Recientemente hemos hablado sobre qu\u00e9 es la vida espiritual, es decir, la presencia del Esp\u00edritu Santo en nosotros. Muchos hoy dudan de la existencia de la esfera espiritual en el coraz\u00f3n humano. Confunden la vida espiritual con la esfera est\u00e9tica, con alguna atm\u00f3sfera nost\u00e1lgica, con una m\u00fasica delicada suave o la confunden, por ejemplo, con la psicolog\u00eda humana. La gente piensa que la vida espiritual es un tipo de alucinaciones o tradici\u00f3n piadosa, que ha sido impuesta por la educaci\u00f3n cat\u00f3lica. Piensan que la generaci\u00f3n anterior ha ense\u00f1ado a la gente a \u201crecitar oraciones\u201d y a ir a la iglesia a misa, y que todo esto se reduce simplemente a unos rituales antiguos por inercia, por lo que cuando una persona se hace adulta, en nombre de la independencia y autosuficiencia, se desprende de todo este bagaje hereditario, como si se tratase de un viejo abrigo pasado de moda. Y esto ocurre cuando alguien nunca ha sentido el toque de la gracia de Dios, cuando alguien no ha sentido la presencia viva de Dios. Realmente muchos cat\u00f3licos llevan una vida muy superficial, limitada. Se reduce a un par de celebraciones a lo largo del a\u00f1o o de la semana, a la misa, a la cual s\u00f3lo se acude para que alg\u00fan dios indeterminado no lo arroje alg\u00fan d\u00eda al infierno, si es que existe. Y muchos, ni por todo el oro del mundo, quieren profundizar en sus lazos con Dios, afirmando que eso no es para ellos, que es demasiado dif\u00edcil. Por supuesto, ponen escusas como la falta de tiempo, pero en realidad es que no saben por d\u00f3nde empezar. La principal causa de este estado de las cosas es precisamente que no se siente el impulso interior de la gracia de Dios. Pero esto no sucede porque Dios se haya olvidado de ellos o escatime este impuso, esta inspiraci\u00f3n, este movimiento del coraz\u00f3n, sino, sobre todo, porque ellos mismos se han alejado de Dios. Y es que Jes\u00fas ans\u00eda comunicarse con nosotros, quiere unirse a nosotros, quiere vivir con nosotros permanente, perpetua y verdaderamente. \u00c9l mismo dice en el Libro del Apocalipsis: \u201cMira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entrar\u00e9 en su casa y cenar\u00e9 con \u00e9l y \u00e9l conmigo\u201d, as\u00ed dice san Juan en el Apocalipsis, y \u00e9stas son palabras que pone en boca de Jes\u00fas, quien realmente ans\u00eda vivir perpetuamente con nosotros, \u00c9l nos ans\u00eda, s\u00f3lo a nosotros. Somos nosotros los que a menudo no escuchamos c\u00f3mo Jes\u00fas llama a la puerta de nuestro coraz\u00f3n, no sentimos estos movimientos de conciencia, pues est\u00e1 arruinada, ocupada con otras cosas. La \u00faltima vez habl\u00e9 sobre las palabras de san Agust\u00edn, que dice: \u201cEn lo profundo de mi alma estabas, y yo por el mundo vagaba y all\u00ed te buscaba. Conmigo estabas, pero yo contigo no\u201d. Y eso es lo que ocurre a menudo en nuestro coraz\u00f3n. Es por eso por lo que la gente no siente, no percibe, Su actuaci\u00f3n, la actuaci\u00f3n de Dios, su llamada. No siente Su presencia y hoy con esto tenemos un gran problema. No sentimos la presencia de Dios en nuestra vida. \u00bfQu\u00e9 hay que hacer? \u00bfQu\u00e9 se puede hacer para sentir el obrar de la gracia de Dios para comenzar a sentir la presencia de Dios en la propia vida? He aqu\u00ed que el primer y m\u00e1s importante modo para posibilitar a Dios alcanzar nuestro coraz\u00f3n arruinado es la escucha de la Palabra de Dios. Por eso hay que leer con fe la Sagrada Escritura, mejor en la comunidad de la Iglesia, junto con otros creyentes que buscan a Dios. Para escuchar a Dios hay que leer la Sagrada Escritura. Sin una lectura continua del Evangelio, no escuchamos Su voz, la voz de Dios. La Biblia se diferencia totalmente de otros libros, sabios, muy sabios, de gu\u00edas espirituales, pues est\u00e1 inspirada por el Esp\u00edritu Santo. Si la leemos con fe, con fe este Esp\u00edritu Santo comienza a hablarnos. Cambia a trav\u00e9s de ella nuestro coraz\u00f3n. La condici\u00f3n, sin embargo, es no leer la Biblia por mero inter\u00e9s o estudio, sino leerla con fe. Pero \u00bfqu\u00e9 significa leer con fe? \u00bfqu\u00e9 significa escuchar con fe la palabra de Dios? \u00bfC\u00f3mo? Muy bien lo explica el mismo san Pablo Ap\u00f3stol cuando escribe a los Tesalonicenses, quienes ten\u00edan fe: \u201cno cesemos de dar gracias a Dios porque, al recibir la Palabra de Dios que os predicamos, la acogisteis, no como palabra de hombre, sino cual es en verdad, como Palabra de Dios, que permanece actuante en vosotros, los creyentes\u201d. La palabra de Dios act\u00faa. Resulta que ella puede mostrar el poder de Dios. Consigue hacer que de una persona completamente indiferente, completamente fuera de Dios (podr\u00eda decirse), que se ha olvidado de Dios, surja un cristiano apasionado. Es m\u00e1s, por el mismo ejemplo de san Pablo podemos decir que, de un perseguidor de Cristo, la palabra de Dios hizo surgir precisamente a su mayor ap\u00f3stol. La palabra de Dios hace que Dios pueda actuar en el coraz\u00f3n humano, muestra su poder. Si la leo, no como una palabra que instruye la sabidur\u00eda humana, sino que la leo teniendo profunda conciencia de que es el Dios vivo, me cambiar\u00e1 hoy y ahora. Esto significa leer la palabra de Dios con fe. Cuando con esta actitud interior, con silencio escucho la palabra de Dios en la iglesia o la leo en casa, es Dios el que comienza a hablarme, en alg\u00fan lugar profundamente en mi alma, en alg\u00fan lugar en la ra\u00edz de mi ser. Comenzamos a entender que Dios est\u00e1 en nosotros. Lentamente, de modo cada vez m\u00e1s intenso, comienzo a sentir su voz. Por supuesto no una voz f\u00edsica, sino una voz interior en mi conciencia. Comienzo a entender cada vez mejor a Dios. Es m\u00e1s, siento su inspiraci\u00f3n, siento que \u00e9l me gu\u00eda. Jes\u00fas nos lo recuerda, diciendo estas palabras, que todos sabemos de memoria: \u201cBienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la guardan\u201d. As\u00ed habla san Lucas en su Evangelio. Recientemente dec\u00eda que Dios es el primero que vivifica nuestra vida espiritual. Pero hay que abrirse a su obrar, exponerse a Su obrar. El primer modo y m\u00e1s importante es precisamente escuchar constantemente la palabra de Dios. Esto hacen los cristianos. Lo hacen permanentemente. Por eso la Biblia es considerada por todos los santos como la primera y m\u00e1s importante gu\u00eda espiritual, y es precisamente de la vida espiritual de lo que hablamos. A favor del absoluto fundamento del desarrollo de la vida espiritual, san Jer\u00f3nimo, quien tradujo la Sagrada Escritura del hebreo al lat\u00edn en los comienzos del cristianismo en Europa, dijo que desconocer la Sagrada Escritura es, en realidad, desconocer a Cristo. \u00bfPor qu\u00e9? Porque el Esp\u00edritu Santo, que act\u00faa a trav\u00e9s de la palabra de Dios, nos revela a Cristo. La vida divina la construye s\u00f3lo Dios. Ninguno de nosotros puede construir para s\u00ed la vida espiritual, sino s\u00f3lo cuando Le escuchamos constantemente en la Sagrada Escritura y Lo acogemos, acogemos su voz, la voz del Esp\u00edritu Santo con todo nuestro coraz\u00f3n, con toda nuestra mente con toda nuestra fuerza. Por eso precisamente en la iglesia escuchamos continuamente la palabra de Dios, sin cesar, meditamos sobre ella; la mayor\u00eda de nuestras oraciones son palabra de Dios, por ejemplo los salmos que recitamos. Incluso si son oraciones creadas por alguien, est\u00e1n de seguro construidas desde la Sagrada Escritura. Cuando vamos a misa, tras limpiar nuestra alma, para que escuchemos esta palabra de Dios, esta voz del Esp\u00edritu Santo, \u00bfQu\u00e9 hacemos? Nos sentamos, hacemos silencio, cerramos nuestra boca y lo que hacemos, en la primera parte de la misa, es escuchar la palabra de Dios, sentados en los bancos. S\u00f3lo m\u00e1s tarde recibimos la Eucarist\u00eda. Pues la palabra de Dios abre nuestro coraz\u00f3n y nos da la fe, construye en nosotros la confianza, construye en nosotros esta fe. S\u00f3lo entonces podemos recibir la Eucarist\u00eda. La Comuni\u00f3n no podemos recibirla sin fe. El sacerdote en la homil\u00eda nos acerca y nos explica esta palabra de Dios para que podamos entenderla mejor y, sobre todo, acogerla en el propio coraz\u00f3n. Cuando escuchamos la palabra de Dios, Dios comienza a hablarnos; es m\u00e1s, comienza a obrar en nosotros. Mueve nuestro coraz\u00f3n, construye en nosotros la fe. Por eso, el fundamento de la vida espiritual no son las revelaciones de alguien, aunque sean verdad; tampoco son los libros de devoci\u00f3n, que por supuesto son importantes en la vida; tampoco son los encuentros con m\u00edsticos o con estigmatizados. El fundamento m\u00e1s importante de la vida espiritual es la escucha y acogida de la Palabra de Dios con fe. Porque a trav\u00e9s de ella act\u00faa Dios y s\u00f3lo \u00c9l puede comenzar y enraizar en nosotros la vida espiritual, y ning\u00fan otro puede hacerlo, ninguna persona. No podemos tampoco hacerlo solos. Por desgracia, nosotros, los cat\u00f3licos, continuamente intentamos construir nuestra vida espiritual en el deseo humano de piedad, en elevadas oraciones, suspiros, en las conmovedoras revelaciones de los santos, y no en la palabra de Dios. Cuando en la antig\u00fcedad, en Antioqu\u00eda, los disc\u00edpulos de Cristo por primera vez fueron denominados cristianos, es decir \u201ede Cristo\u201d, significaba que eran de Cristo. Los cristianos son de Cristo, son \u201eseguidores de Cristo\u201d. Aquellos que constantemente no s\u00f3lo hablan de Cristo, sino leen Su palabra, a trav\u00e9s de la cual \u00c9l les habla. Una vida espiritual no construida sobre la palabra de Dios es muy d\u00e9bil. Es m\u00e1s, muy r\u00e1pido se convierte en una vida entumecida, no verdadera, pues no hay all\u00ed un di\u00e1logo vivo con Dios, Su presencia viva. S\u00f3lo el mismo Dios, Esp\u00edritu Santo, y no otro, es autor de la vida espiritual. Todos los dem\u00e1s esfuerzos fracasar\u00e1n en alg\u00fan momento u otro, pues son solamente aspiraciones y esfuerzos humanos, que no conducen al cielo. Entonces somos como aquellos que se describe en el Libro del G\u00e9nesis, como los constructores de la torre de Babel. Quer\u00edan construir una torre hasta Dios, hasta el cielo, y no lo hicieron, pues el mismo Dios derrib\u00f3 esta torre. Somos como ellos si no queremos escuchar la palabra de Dios. Es nuestro destino escuchar la palabra de Dios, introducirla obedientemente en nuestra vida, y entonces sentiremos que es precisamente Dios el que est\u00e1 en nosotros. Hay que hacerlo constantemente, continuamente, durante toda la vida. Entonces sentiremos que Dios est\u00e1 junto a nosotros y nos gu\u00eda. La vida espiritual es la vida del Esp\u00edritu de Dios en nosotros. Por eso se llama espiritual. La lectura de la palabra de Dios es precisamente la mayor oraci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Esp\u00edritu de Dios y la Sagrada Escritura En nuestras reflexiones intentamos arrojar luz a la misteriosa realidad de la vida espiritual. Recientemente hemos hablado sobre qu\u00e9 es la vida espiritual, es decir, la presencia del Esp\u00edritu Santo en nosotros. 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