{"id":3231,"date":"2020-10-13T00:00:02","date_gmt":"2020-10-12T23:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/?p=3231"},"modified":"2020-10-12T19:30:03","modified_gmt":"2020-10-12T18:30:03","slug":"beato-francisco-javier-seelos-pobre-para-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/beato-francisco-javier-seelos-pobre-para-los-pobres\/","title":{"rendered":"Beato Francisco Javier Seelos &#8211; \u00a1Pobre para los pobres!"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\">Pobreza<br \/>\nTestimonio: Beato Francisco Javier Seelos &#8211; \u00a1Pobre para los pobres!<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fiebre, escalofr\u00edos, mareos, dolor de cabeza, dolor de espalda, cansancio, p\u00e9rdida de apetito, dolor de m\u00fasculos, n\u00e1useas, da\u00f1os hep\u00e1ticos, dolor de tripa, hemorragias bucales y oculares, temblores, hipo, delirios, fallo renal agudo: todos estos son s\u00edntomas de la fiebre amarilla, la cual padeci\u00f3 el beato padre Francisco Javier Seelos. El estallido de la epidemia en Nueva Orleans en oto\u00f1o de 1867 paraliz\u00f3 toda la ciudad, que contaba con 150 mil personas. Enfermaron 50 mil personas y 5 mil murieron. Cuando el padre Francisco enferm\u00f3, los peri\u00f3dicos escribieron extensamente sobre su estado de salud y, cuando muri\u00f3, la noticia ocup\u00f3 todas las portadas. La gente comenz\u00f3 a llegar para despedirse de su amigo, para despedirse de un santo. Los pobres, indigentes, negros, blancos, emigrantes\u2026 quer\u00edan por un momento, tras una cola de varias horas, rezar ante el cuerpo del padre Francisco Javier. Los cohermanos redentoristas no se hab\u00edan dado cuenta de que hab\u00eda muerto un santo.<\/p>\n<p>Naci\u00f3 en 1819 en F\u00fcssen, Alemania. Este mismo d\u00eda fue bautizado. Una familia pobre, hijo de Mang y Franziska Seelos. Su padre era empresario de tejidos. Ten\u00eda un peque\u00f1o taller, pero comenzaba a decaer. La familia se empobreci\u00f3. Viv\u00edan en Bavaria, a los pies de los Alpes. Era una familia cat\u00f3lica de fe profunda. Su modo de vida era como el modo de vida en un convento. Comenzaban con la oraci\u00f3n, con la Eucarist\u00eda diaria, si era posible. Desayunaban juntos. Cada uno realizaba sus obligaciones. Cuando volv\u00edan, se contaban c\u00f3mo hab\u00edan pasado el d\u00eda. Rezaban pronto, cenaban y escuchaban lecturas espirituales. Como lectura espiritual les serv\u00eda la vida de los santos. Esto no es un sin sentido. Cuando Francisco Javier escucha la historia de su patr\u00f3n, Francisco Javier (jesuita), arde en celo. Anhela ser como \u00e9l, igual que su patr\u00f3n Francisco Javier.<\/p>\n<p>Su p\u00e1rroco se da cuenta de que tiene un monaguillo fervoroso, que es muy concienzudo e ingenioso. Tras acabar la escuela elemental, le ayuda a acceder al instituto de Augsburgo. M\u00e1s tarde, ya con la idea de ser sacerdote, Francisco Javier comienza los estudios de filosof\u00eda y teolog\u00eda en la universidad de M\u00fanich.\u00a0 Es un joven muy sociable. Le gusta contar historias varias. Mientras cursa los estudios, incluso se afana en la esgrima o el baile. Y cuando canta en la Iglesia, es el que m\u00e1s alto canta, lo que causa la consternaci\u00f3n de sus amigos.<\/p>\n<p>En lo referente a la vocaci\u00f3n, cambia de intenci\u00f3n cuando a sus manos llega la revista misionera \u201cSi\u00f3n\u201d. En ella lee cartas de misioneros redentoristas que contaban sus duras situaciones en los Estados Unidos y las duras condiciones de los inmigrantes, entre otros, los procedentes de Alemania. Se enciende en celo. Desea ser misionero que ayude a los habitantes germanoparlantes en Estados Unidos. Y, as\u00ed, ingres\u00f3 en los redentoristas en 1842. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde ya estaba a bordo de un barco que navegaba desde Francia a Estados Unidos, junto con tres cohermanos. Los redentoristas est\u00e1n aqu\u00ed desde hace ya 10 a\u00f1os. Quince redentoristas trabajan en la Costa Este. Realiza el noviciado. Tras \u00e9ste, al poco tiempo, el 2 de diciembre de 1844, es ordenado sacerdote.<\/p>\n<p>Trabaja en Pittsburg, en la Iglesia de San Filomeno. El edificio de la iglesia era una antigua f\u00e1brica en ruinas. Un peque\u00f1o edificio como casa parroquial en condiciones precarias. Junto al padre Juan Neumann, del que ahora hablaremos, el padre Francisco forma una comunidad de santos. Aunque tienen mucho trabajo: 45 mil cat\u00f3licos, y para todos s\u00f3lo 21 sacerdotes; condiciones dif\u00edciles de acceso, y tambi\u00e9n circunstancias no muy f\u00e1ciles, el padre Francisco Javier inmediatamente se pone manos a la obra con el trabajo pastoral. Predica el Evangelio en tres lenguas (alem\u00e1n, franc\u00e9s e ingl\u00e9s). Al principio comete errores con el ingl\u00e9s. Pero lo curioso es que despertaba el entusiasmo de los oyentes, a pesar de que no se manejaba del todo bien con el ingl\u00e9s. Habla muy sencillo. Tal y como animaba san Alfonso. Prepara sus sermones, pero son diferentes, no son tan convencionales. Por ejemplo: reproduce escenas b\u00edblicas durante el serm\u00f3n, o lleva a cabo di\u00e1logos improvisados entre los personajes b\u00edblicos, o incluso cuenta an\u00e9cdotas. Tiene esa costumbre; aunque se prepara los sermones durante horas y escribe palabra por palabra, habla de modo muy espont\u00e1neo. A la mitad hace una peque\u00f1a pausa, para acto seguido hablar como con un j\u00fabilo prof\u00e9tico. Y entre otras cosas, dice estas palabras, levantando las manos a lo alto, y le pide a Dios diciendo: \u201cOh, pecadores, que no ten\u00e9is valor para reconocer vuestros pecados, venid sin miedo, prometo acogeros con toda dulzura, y si no cumplo mi palabra, te doy derecho a ech\u00e1rmelo en cara en el confesionario\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed animaba a la gente a confesarse. Y no nos extra\u00f1amos de que tuviera grandes filas en el confesionario. La gente esperaba durante horas. La fila ondulaba como una serpiente. \u00c9l era muy dulce. Alentaba el esp\u00edritu. Con estas u otras palabras: \u201cnadie est\u00e1 perdido porque su pecado sea demasiado grande, sino porque su confianza es demasiado peque\u00f1a\u201d. Es decir, animaba a confiar en Dios. O cuando hablaba con los sacerdotes, dec\u00eda que si se trata mal a la gente, ellos se alejan de la Iglesia y de Dios. Tambi\u00e9n se dirig\u00eda a los religiosos que se quejaban por distintas situaciones: \u201cDios vela, Dios no os da un sufrimiento desmedido\u201d. Como prefecto de estudiantes, tambi\u00e9n es innovador. Ten\u00eda a su cargo 60 estudiantes. Era extra\u00f1o que en el siglo XIX, y en la formaci\u00f3n religiosa, por supuesto, permitiera tocar instrumentos, nadar en el oc\u00e9ano, o hacer representaciones escolares. Por eso se le quit\u00f3 de ese servicio, lo que resumi\u00f3 con estas palabras: \u201cCuidar\u00e9 y me dedicar\u00e9 a las tareas de Mar\u00eda, que adora a los pies de Jes\u00fas\u201d. Como dijo que har\u00eda algunos a\u00f1os antes cuando tuviera menos obligaciones.<\/p>\n<p>Durante 20 a\u00f1os, desde el 1847 al 1867, principalmente lleva acabo obligaciones misioneras, predica el Evangelio. Pero, por supuesto, tambi\u00e9n da conferencias y es p\u00e1rroco, y formador. Una imagen del exceso de responsabilidades son las palabras de una carta a su hermana cuando era p\u00e1rroco de san Alfonso en Baltimore: \u201cNo tengo descanso; encontrar un momento libre para la lectura espiritual o para adorar el Sant\u00edsimo Sacramento exige de m\u00ed un esfuerzo excepcional\u201d. Duerme vestido, para estar inmediatamente dispuesto para el servicio. O, cuando es llamado por la noche a cuidar un enfermo, duerme en un banco, para estar preparado y vigilante, de modo que, cuando el enfermo lo requiere, corre de inmediato y va a donde el necesitado. No duda en apresurarse en ir a donde la prostituta moribunda. Se queda con ella hasta el final. Y cuando lee un art\u00edculo en el peri\u00f3dico con el t\u00edtulo \u201cvisita nocturna de religioso a prostituta\u201d, s\u00f3lo se encoge de hombros y dice: \u201cS\u00ed, ayud\u00e9 a salvar un alma\u201d. Cuando ve una persona sin zapatos, se quita los suyos y se los da. As\u00ed es el padre Francisco Javier. Cuando est\u00e1 con un enfermo no es simplemente administrar los sacramentos, que es lo m\u00e1s importante, sino que tambi\u00e9n le lee un libro, para confortar al enfermo o, cuando ve una pila de ropa sucia, se la lleva al monasterio para lavarla.<\/p>\n<p>Recorre 100 km o m\u00e1s cuando emprende un viaje pastoral o misionero. A menudo es apedreado, golpeado, amenazado con armas, o incluso le intentaron arrojar del ferry para ahogarlo. Aunque su santidad como misionero y religioso es muy simple, en el a\u00f1o 1860 recibe la propuesta de ser obispo de Pittsburg. Sin embargo, no acepta esta nominaci\u00f3n. Su \u00faltimo trabajo es el trabajo en el equipo misionero en los a\u00f1os 1863-1866, cuando es a la vez p\u00e1rroco en Nueva Orleans. Su comunidad ya la forman sus antiguos pupilos, para quienes \u00e9l fue su tutor. La gente le tiene mucho aprecio y, aparte de servir a sus parroquianos, recorre los estados de la Costa Este, a pesar de que el pa\u00eds se encuentra en Guerra Civil.<\/p>\n<p>Como escuch\u00e1bamos al principio, su \u00faltimo servicio fue un servicio al enfermo. Aunque \u00e9l mismo no se sent\u00eda demasiado bien fue a casa de un enfermo. Y cuando volvi\u00f3, probablemente sinti\u00f3 los efectos de la enfermedad, pues no lleg\u00f3 hasta su habitaci\u00f3n, sino que se cay\u00f3 al suelo, comenz\u00f3 a debilitarse y a delirar. Muri\u00f3 el 4 de octubre de 1867, mientras los cohermanos estaban cantando su canci\u00f3n favorita; es en ese momento cuando parte a la casa del Padre para su premio eterno. Era un canto a la Madre de Dios. Fue beatificado el 9 de junio del 2000 por san Juan Pablo II.<\/p>\n<p>Amigos, aqu\u00ed en Manville, en Nueva Jersey, mientras la iglesia est\u00e1 cerrada al culto p\u00fablico, encomendamos el mundo a la intercesi\u00f3n del beato padre Francisco Javier Seelos. Por eso, amigos, escuchando la narraci\u00f3n de la bella vida del padre Francisco Javier, os invito a rezar por el cese de la pandemia. Para que el mundo cambie su actitud hacia Dios, hacia el otro, precisamente por la intercesi\u00f3n del beato Francisco Javier.<\/p>\n<p>Amigos, ya al final, en el esp\u00edritu del beato (y quiz\u00e1s pronto sea santo) padre Francisco Javier, una an\u00e9cdota: Cuando fue la beatificaci\u00f3n el 9 de junio del 2000, recibimos una imagen de la beatificaci\u00f3n. Los cohermanos miraban la imagen, me miraban y dec\u00edan: \u201c\u00a1Oh! \u00a1Te pareces al beato!\u201d. Amigos, cuando escuchamos esta historia sobre el beato, no queremos ser similares a \u00e9l en el exterior, sino que, sobre todo, queremos parecernos en el interior. Es decir, amar de esa manera a Jes\u00fas, y amar as\u00ed al pr\u00f3jimo, y tener tanto celo como el beato padre Francisco Javier, redentorista y misionero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Autor:<\/strong> Marcin Gacek, CSsR<br \/>\n<strong>Traducci\u00f3n:<\/strong> Carlos A. Diego Guti\u00e9rrez, CSsR<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pobreza Testimonio: Beato Francisco Javier Seelos &#8211; \u00a1Pobre para los pobres! &nbsp; Fiebre, escalofr\u00edos, mareos, dolor de cabeza, dolor de espalda, cansancio, p\u00e9rdida de apetito, dolor de m\u00fasculos, n\u00e1useas, da\u00f1os hep\u00e1ticos, dolor de tripa, hemorragias bucales y oculares, temblores, hipo, delirios, fallo renal agudo: todos estos son s\u00edntomas de la fiebre amarilla, la cual padeci\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3251,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-3231","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonio"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3231"}],"collection":[{"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3231"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3231\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3254,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3231\/revisions\/3254"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3251"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}