{"id":2711,"date":"2020-08-25T08:55:19","date_gmt":"2020-08-25T07:55:19","guid":{"rendered":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/2695\/"},"modified":"2020-08-25T09:08:05","modified_gmt":"2020-08-25T08:08:05","slug":"2695","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/2695\/","title":{"rendered":"Continuando la herencia de san Alfonso \u2013 La Academia Alfonsiana."},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\">COMUNIDAD ABIERTA. Ra\u00edces: Continuando la herencia de san Alfonso \u2013 La Academia Alfonsiana.<\/h3>\n<p><strong>P. Alfonso V. Amarante<\/strong>: El nacimiento de la Academia y su significado para la Iglesia de hoy.<\/p>\n<p>Bienvenidos a la Academia Alfonsiana. Antes de entrar en esta estructura formativa, conocida en todo el mundo como el centro universal de la teolog\u00eda moral, permitidme compartir con vosotros un poco de historia, un momento para haceros entender un poco mejor c\u00f3mo naci\u00f3.<br \/>\nEl fundador de los misioneros redentoristas, san Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, adem\u00e1s de ser un jurista insigne, fue uno de los moralistas m\u00e1s grandes del siglo XVIII; tanto es as\u00ed, que en 1871 ser\u00eda declarado doctor de la Iglesia, pues por su sabidur\u00eda teol\u00f3gica, con su propuesta equilibrada en teolog\u00eda moral y espiritual se le consider\u00f3 el verdadero vencedor contra el jansenismo. Los redentoristas, ya despu\u00e9s de la proclamaci\u00f3n de Alfonso de Liguori como doctor, comienzan a so\u00f1ar la posibilidad de abrir una escuela donde hacer teolog\u00eda moral. En el cap\u00edtulo del 1890-1891 se establece que es necesario fundar esta escuela para formar a futuros profesores redentoristas en teolog\u00eda moral. Despu\u00e9s de unos a\u00f1os, exactamente en 1910, nace en Roma, en V\u00eda Merulana, donde est\u00e1 la sede del gobierno general de los misioneros redentoristas, esta nueva escuela teol\u00f3gica; sin embargo, tras aproximadamente un a\u00f1o se cerrar\u00e1 a causa de las restricciones econ\u00f3micas, y otras muchas causas, sobre todo, porque ya se atisbaba la Gran Guerra, o la Primera Guerra Mundial. Pero el sue\u00f1o no muri\u00f3. El sue\u00f1o continuaba.<br \/>\nLa Academia Alfonsiana finalmente consigue nacer, despu\u00e9s de este primer intento del 1910-1911, en el 1949 gracias al Superior General Leonardo Buys, el cual fue profesor de teolog\u00eda moral. El quiso traer aqu\u00ed, a Roma, a los mejores profesores de teolog\u00eda, surgiendo as\u00ed el primer n\u00facleo de la naciente Academia Alfonsiana: el padre H\u00e4ring, el padre Capone, el padre Alfons Humber, y muchos otros. \u00bfQu\u00e9 hace este Superior General? Toma de diferentes estudiantados que est\u00e1n dispersos por el orbe a los mejores docentes de teolog\u00eda moral y los concentra en Roma. As\u00ed, en 1949 nace oficialmente la escuela de teolog\u00eda moral de los redentoristas. Pero todav\u00eda es una escuela interna, que ser\u00e1 reconocida como tal en 1953-1954 por la Congregaci\u00f3n de Religiosos. En v\u00edsperas del Concilio Vaticano II, exactamente en 1960, la escuela interna de teolog\u00eda moral de los redentoristas se ver\u00e1 elevada a Instituto Superior de teolog\u00eda moral para toda la Iglesia universal, incorpor\u00e1ndola dentro de la Pontificia Universidad Lateranense. \u00bfQu\u00e9 signific\u00f3 esta incorporaci\u00f3n dentro de una universidad pontificia? Podr\u00edamos traducirlo de este modo: La Iglesia universal, d\u00e1ndose cuenta de la alt\u00edsima calidad teol\u00f3gica de la ense\u00f1anza de los redentoristas, toma este instituto, que todav\u00eda es interno, y lo eleva al servicio de la Iglesia. Desde este momento, la Academia depende directamente de la Congregaci\u00f3n para la Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica, esto es que esta misi\u00f3n redentorista, so\u00f1ada por los redentoristas, se convierte en patrimonio de la Iglesia Universal. Hace algunos a\u00f1os, exactamente hace dos a\u00f1os, hemos celebrado los setenta a\u00f1os de su nacimiento. Setenta a\u00f1os que han sido riqu\u00edsimos, setenta a\u00f1os que han visto a nuestros predecesores colaborar activamente durante los trabajos del Concilio Vaticano II como peritos; los profesores que han venido despu\u00e9s, la as\u00ed llamada segunda generaci\u00f3n, trabajan, y contin\u00faan trabajando, dentro de tantas comisiones del Vaticano, pero, al mismo tiempo, es una comunidad que ha tenido la alegr\u00eda hasta hoy de formar a m\u00e1s de cinco mil estudiantes provenientes de los cinco continentes. Entre estos cinco mil, cerca de 150 son obispos, de los cuales dos son cardenales. Verdaderamente nosotros, como redentoristas, tenemos que estar orgullosos, porque la propuesta teol\u00f3gica moral, vislumbrada y trabajada por san Alfonso, despu\u00e9s so\u00f1ada en diferentes Cap\u00edtulos, hoy tiene una nueva vitalidad. De hecho, en la Academia se hace una teolog\u00eda moral que busca la verdad, sobre todo como respuesta a las exigencias pastorales.<br \/>\nEn estas d\u00e9cadas de camino (ya tenemos 72 a\u00f1os de historia), hemos tenido entre los docentes, entre los estudiantes, grandes nombres. No podemos negar que al mismo tiempo somos vistos un poco por todos con orgullo. Pero \u00bfpor qu\u00e9 este orgullo? Porque estudiar teolog\u00eda moral en la Academia Alfonsiana significa, sobre todo, hacer una opci\u00f3n clara por una Iglesia en salida, al servicio de aquellos que quieren de veras ponerse al servicio del Pueblo de Dios.<br \/>\nY ahora, me gustar\u00eda invitaros a hacer un recorrido por la Academia Alfonsiana, no tanto por la estructura, sino por el pensamiento que se respira. El primer docente que os hablar\u00e1 es el profesor Martin MacKeever, irland\u00e9s de nacimiento, el cual ha estudiado teolog\u00eda moral en nuestro instituto, del cual ha sido despu\u00e9s presidente, y hoy es uno de nuestros docentes. El segundo profesor que os hablar\u00e1 es el profesor Aristide Gnada, que proviene de Burkina Faso, quien ha trabajado un pensamiento teol\u00f3gico propio particular, muy singular, sobre el don. El tercer profesor viene de Sri Lanka, de Asia, es el profesor Tirimanna, el cual os hablar\u00e1 de la tradici\u00f3n moral alfonsiana, y de su fecundidad todav\u00eda hoy, como respuesta a las exigencias pastorales. Y por \u00faltimo, el docente que os hablar\u00e1 ser\u00e1 el profesor Andrea Wodka, de origen polaco, el cual ha sido presidente, profesor de teolog\u00eda b\u00edblica en nuestro instituto, y hoy es presidente de AVEPRO; \u00e9l os hablar\u00e1 del gran papel de la conciencia y, sobre todo, c\u00f3mo esta conciencia debe ser receptiva y ser vivida en reciprocidad.<\/p>\n<p><strong>P. Martin McKeever<\/strong>: La vocaci\u00f3n del te\u00f3logo moralista: de estudiante de teolog\u00eda moral a docente.<br \/>\nPara m\u00ed, la vida acad\u00e9mica es una vocaci\u00f3n dentro de la vocaci\u00f3n, esto es, cada uno de nosotros se hace sacerdote, porque ve a los sacerdotes trabajando, rezando, y cada uno piensa: \u201cyo podr\u00eda llevar esta vida, podr\u00eda ser feliz como sacerdote\u201d. Y lo mismo ocurre con la vocaci\u00f3n en el interior de la vocaci\u00f3n sacerdotal, con la vida acad\u00e9mica, la vocaci\u00f3n a la vida acad\u00e9mica. Yo he tenido la suerte de conocer a varios profesores redentoristas aqu\u00ed, en la Academia Alfonsiana, cuando yo estudiaba aqu\u00ed (hace 30 a\u00f1os) y tengo que decir que he tenido precisamente esta experiencia. Su entusiasmo, su honestidad intelectual, su dedicaci\u00f3n me han inspirado, tuve efectivamente la idea, la convicci\u00f3n, de que \u00e9sta podr\u00eda ser una vida para m\u00ed.<br \/>\nY gracias a Dios as\u00ed ha sido: despu\u00e9s de haber hecho el doctorado aqu\u00ed, y de haber ense\u00f1ado en Irlanda (mi pa\u00eds) durante 5 a\u00f1os, volv\u00ed aqu\u00ed como profesor hace 23 a\u00f1os. La vida aqu\u00ed no es f\u00e1cil, siempre est\u00e1 llena de trabajo, pero debo decir que he tenido aqu\u00ed una vida muy serena, muy feliz, muy plena. Creo que el secreto para la vida acad\u00e9mica es la pasi\u00f3n. Uno debe tener pasi\u00f3n por la verdad, y esta pasi\u00f3n se siente leyendo, escribiendo, y se siente sobre todo ense\u00f1ando, o mejor hay que decir que los estudiantes sienten esta pasi\u00f3n; cuando un profesor ense\u00f1a con pasi\u00f3n, es contagioso. Los estudiantes lo dicen, incluso entre ellos, hay m\u00e1s debates, m\u00e1s animaci\u00f3n y la atm\u00f3sfera es m\u00e1s positiva.<br \/>\nEl \u00faltimo aspecto de mi vida aqu\u00ed, en la vida acad\u00e9mica, que me gustar\u00eda comentar un poco, es la direcci\u00f3n de las tesis, sobre todo de los doctorados. Este es un momento muy importante en la vida de un estudiante, es el final de su vida como estudiante. Tiene que escribir 250-300 p\u00e1ginas y mi trabajo, y el de mis compa\u00f1eros, es dirigir estas tesis, y tengo que decir que es un momento de gran satisfacci\u00f3n, de trabajo, es verdad, pero la experiencia de acompa\u00f1ar a un joven sacerdote en este ejercicio acad\u00e9mico es una de las grandes satisfacciones de mi vida.<br \/>\nEntonces, en conclusi\u00f3n, si alguno siente esta pasi\u00f3n, puede que esta vida sea para ti. Gracias.<\/p>\n<p><strong>P. Aristide Gnada<\/strong>: \u00bfC\u00f3mo nace la b\u00fasqueda de un tema moral como el don?<br \/>\nLa b\u00fasqueda del tema del don en teolog\u00eda moral naci\u00f3 de una intuici\u00f3n fundamental ante las cuestiones \u00e9ticas y antropol\u00f3gicas.<br \/>\nHoy en d\u00eda, el hombre quiere ser convencido por un argumento capaz de hacerle entender el porqu\u00e9 de su acci\u00f3n. Esta argumentaci\u00f3n puede consistir en indicar y explicar la ra\u00edz de la verdad moral en la verdad ontol\u00f3gica de la persona. El te\u00f3logo moralista debe, por tanto, indagar en la experiencia humana originaria, fundamental y universal para poder encontrar aquella realidad universalmente reconocida como b\u00e1sica para la existencia humana, mediante la cual es posible alcanzar los corazones de todos los hombres. Al tratarse de una experiencia originaria, fundamental y universal, el don contiene en s\u00ed estas caracter\u00edsticas.<br \/>\nEl ser humano est\u00e1, de hecho, inmerso en la realidad del don; su existencia est\u00e1 fundada sobre la verdad del don y est\u00e1 estructurada en la alternancia \u201crecibir-donar\u201d. La vida moral resulta as\u00ed inseparable de la ley del don como expresi\u00f3n de la finalidad, de los derechos y de los deberes del hombre, y como respuesta a sus inclinaciones naturales: vida, fecundidad y sociabilidad. Igualmente se puede decir que cualquiera que est\u00e9 en plena posesi\u00f3n de sus propias facultades y siga la ley del don puede llevar una buena vida. La misma l\u00f3gica del don incluye el bien que es posible hacer, y excluye el mal que ha de evitarse. De aqu\u00ed la propuesta del don como principio del obrar moral y de la teolog\u00eda moral que, seg\u00fan Veritatis Splendor, es una reflexi\u00f3n teol\u00f3gica que se refiere a \u201cel bien y el mal de los actos humanos y de la persona que los realiza\u201d.<br \/>\nEl don como principio del obrar moral indica el sentido ontol\u00f3gico de la libertad del hombre, el cual, como afirma Juan Pablo II en el n\u00famero 38 de la Centesimus annus, \u201cel hombre es para s\u00ed mismo un don de Dios y, por tanto, debe respetar la estructura natural y moral de la que ha sido dotado\u201d. Indica el sentido \u00e9tico de la libertad humana como capacidad de don que se manifiesta en el recibir y en el donar, expresando as\u00ed la humanidad del hombre. De hecho, como afirma el Concilio Vaticano II en el n\u00famero 24 de la Gaudium et spes, el hombre \u201cno puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de s\u00ed mismo\u201d. El don como principio de la teolog\u00eda moral permite reflexionar sobre la moralidad partiendo del hombre como un ser-de-don creado a imagen de Dios; permite tambi\u00e9n reflexionar sobre la moralidad a la luz de la revelaci\u00f3n cristiana de Dios como Amor absoluto, infinito y eterno, cuyo obrar intratrinitario, creativo y redentor es un obrar el don.<\/p>\n<p><strong>P. Vimal Tirimanna<\/strong>: Ense\u00f1ar moral alfonsiana en nuestro tiempo.<br \/>\nSan Alfonso Mar\u00eda de Ligorio fue declarado patr\u00f3n oficial de los moralistas cat\u00f3licos en el 1950, es decir, hace 70 a\u00f1os. En otras palabras, la moral de San Alfonso es considerada por la Iglesia oficial como el modelo de moral cat\u00f3lica. Como bien sabemos, en su tiempo, \u00e9l hab\u00eda trazado una v\u00eda media entre dos extremos: el rigorismo y el laxismo. As\u00ed, Alfonso indic\u00f3 la v\u00eda justa para la moral cat\u00f3lica que ha de seguirse para salvar las almas. Tambi\u00e9n en el mundo de hoy, tenemos un contexto rodeado por estos dos extremos que exist\u00edan en el tiempo de Alfonso. \u00a1Tambi\u00e9n dentro de la Iglesia cat\u00f3lica hay rigoristas y laxistas en la teolog\u00eda moral! Por esto, es important\u00edsimo seguir la v\u00eda media indicada por el Santo. Esto es una obligaci\u00f3n para los redentoristas que han dedicado su vida a la teolog\u00eda moral, ya sea como profesores o como investigadores.<br \/>\nAqu\u00ed, en Roma, la Academia Alfonsiana se ha dedicado a lograr este prop\u00f3sito espec\u00edfico, como dicen nuestras constituciones. Es nuestra especialidad, es decir, el Alfonsianum de Roma existe s\u00f3lo por este motivo. Hay muchas universidades eclesiales en Roma plenamente dedicadas al estudio de la teolog\u00eda moral, pero s\u00f3lo nosotros, redentoristas en el Alfonsiano, somos llamados exclusivamente a dedicarnos a promover una moral siguiendo las l\u00edneas dadas por nuestro fundador, siempre en sinton\u00eda con el Magisterio de la Iglesia. Por tanto, no es una cuesti\u00f3n de ense\u00f1ar cualquier moral, o una moral especulativa, o una moral filos\u00f3fica sobre las nubes, sino que es una cuesti\u00f3n de promover una moral que salva a las almas, de modo particular las almas de aquellos que est\u00e1n marginados, bien por la sociedad secular, bien por la Iglesia. Esto quiere decir que la moral alfonsiana no es una moral deductiva o matem\u00e1tica, hecha desde un escritorio, sino una moral que escucha a las personas que le rodean en las diversas circunstancias en el campo pastoral.<\/p>\n<p><strong>P<\/strong>.<strong> Andrea S. Wodka<\/strong>: La Academia Alfonsiana al servicio de la Iglesia y de las conciencias<br \/>\nMe uno a lo que acaban de decir los compa\u00f1eros docentes para presentar la Academia como un servicio dirigido al mundo entero de las conciencias humanas y a la misma Iglesia.<br \/>\nLa Iglesia es, sobre todo, la \u201cfamilia de Dios sobre la tierra\u201d y el compa\u00f1ero de calle de cada hombre\u2026 La tarea de la Academia consiste en:<br \/>\n1) Conservar el \u201cpatrimonio\u201d de la misericordia que redime.<br \/>\nLa memoria viva de la redenci\u00f3n es sobre todo la vida cristiana. Para nosotros se estructura tambi\u00e9n como una teolog\u00eda, marcada por la benignidad t\u00edpica de san Alfonso Ligorio.<br \/>\nPara san Alfonso, el hombre aparece como un \u201csue\u00f1o\u201d de Dios, de hecho: un \u201cpara\u00edso\u201d que Dios quiere encontrar por s\u00ed mismo en el coraz\u00f3n del hombre.<br \/>\nSirviendo a la Iglesia, nos sentimos por ello con la obligaci\u00f3n de desarrollar el enfoque misericordioso de san Alfonso y volverlo a proponer a las generaciones humanas sucesivas.<br \/>\n2) Desarrollar el gran patrimonio del Vaticano II.<br \/>\nQuer\u00eda una teolog\u00eda moral \u201cm\u00e1s nutrida de la doctrina de la Sagrada Escritura\u201d y capaz de ilustrar \u201cla grandeza de la vocaci\u00f3n de los fieles en Cristo y su obligaci\u00f3n de dar fruto en caridad para la vida del mundo\u201d. La vida moral no es, por tanto, una vida de \u201csubyugados\u201d con conciencia \u201coprimida\u201d por las normas externas, sino una alt\u00edsima llamada a ser y vivir como Hijos en Cristo.<br \/>\n3) Ayudar a la comunidad eclesial en sus conversiones.<br \/>\nPara nosotros, hoy, las salidas hacia las periferias del mundo humano son:<br \/>\n&#8211; Misionera: ofrecer la alegr\u00eda del Evangelio<br \/>\n&#8211; Terap\u00e9utica: ser como un hospital de campa\u00f1a que ofrece el b\u00e1lsamo de la misericordia para las heridas humanas, y<br \/>\n&#8211; Ecol\u00f3gica: donde la creaci\u00f3n comienza a revelar la presencia de Dios detr\u00e1s de todas las cosas, interconectadas entre ellas en el mutuo servicio a la vida.<br \/>\nSin embargo, hablando del SERVICIO a las CONCIENCIAS debo a\u00f1adir que:<br \/>\n1) La conciencia nunca debe ser tratada como un simple \u201c\u00f3rgano\u201d, casi un \u201cmecanismo\u201d que aplica inflexiblemente los principios \u00e9ticos a las circunstancias de la vida<br \/>\nLa conciencia es, sobre todo, la intimidad profunda de la persona que se abre como un \u201cespacio de di\u00e1logo\u201d. Es un santuario, donde la persona humana, en el di\u00e1logo confiado con su creador, se encuentra en el interior de su \u201cdesignio de amor\u201d y asume, como dec\u00edamos, su \u201calt\u00edsima llamada\u201d: aquella de ser en Cristo la nueva creaci\u00f3n, en libertad y en fidelidad.<br \/>\nPor esto, la obediencia cristiana a la \u201cley\u201d, all\u00ed se vive como conformaci\u00f3n a la \u201cley de Cristo\u201d y a la \u201cley del Esp\u00edritu\u201d. \u00a1Son \u201cleyes personales\u201d y no c\u00f3digos!<br \/>\n2) Para esto sirve el \u201cdiscernimiento\u201d: b\u00fasqueda constante y a menudo dolorosa del verdadero bien de la persona, en las circunstancias no solo imprevisibles, sino tambi\u00e9n innumerables y complejas, que a menudo aparecen como contradictorias.<br \/>\n3) Aqu\u00ed la Academia Alfonsiana expone siempre m\u00e1s bien la \u201caxiolog\u00eda\u201d. Es el mundo de los valores que Dios nos propone vivir en el Amor, pero sin quitar la fragilidad creatural y sin culpabilizarla: es un espacio de libertad que se juega en el l\u00edmite y tambi\u00e9n en las llagas que derraman l\u00e1grimas.<br \/>\n4) Bajo este aspecto, la Academia est\u00e1 llamada a promover los mejores tratamientos para los males que oprimen a la humanidad. Esto lo hace la Academia hoy de dos modos particulares:<br \/>\n&#8211; Uni\u00e9ndose a cada esfuerzo de la humanidad con la red de la \u201creciprocidad de las conciencias\u201d, esto es, recurriendo a los mejores descubrimientos de las ciencias humanas y a las propuestas m\u00e1s eficaces hacia el desarrollo solidario de nuestro planeta (hablo de interdisciplinariedad y de transdisciplinariedad).<br \/>\n&#8211; Acogiendo los nuevos reclamos de la humanidad. El papa Francisco nos ha explicitado algunos, los m\u00e1s urgentes. Uno de ellos, un poco sorprendente, lo encontramos en la Constituci\u00f3n apost\u00f3lica Veritatis Gaudium, donde el papa escribe:<br \/>\n\u201cEn este tiempo, la teolog\u00eda tambi\u00e9n debe hacerse cargo de los conflictos: no s\u00f3lo de los que experimentamos dentro de la Iglesia, sino tambi\u00e9n de los que afectan a todo el mundo. Se trata de aceptar sufrir el conflicto, resolverlo y transformarlo en el eslab\u00f3n de un nuevo proceso, adquiriendo \u00abun modo de hacer la historia, en un \u00e1mbito viviente donde los conflictos, las tensiones y los opuestos pueden alcanzar una unidad pluriforme que engendra nueva vida\u201d.<br \/>\nAqu\u00ed, la Academia Alfonsiana recupera como positiva la dimensi\u00f3n de la vulnerabilidad: se trata de seguir a Cristo en su saber gastarse como Don, dejarse partir como el pan, estar disponible para las heridas si es necesario, o para recuperar seres queridos y reconciliar a todos.<br \/>\nEntonces: \u201cel hospital de campa\u00f1a\u201d, si, sabiendo \u201cmancharse las manos\u201d con el barro de la calle, s\u00ed, pero para acompa\u00f1ar-acoger, escuchar-medicar, integrar a todos en la felicidad del designio de Dios y en su Casa, en la que todos estamos.<br \/>\nEsto para ofrecer al mundo la alegr\u00eda del Evangelio y la abundancia de una vida feliz, prometida por Jes\u00fas.<\/p>\n<p><strong>P. Alfonso V. Amarante<\/strong>: presidente y profesor de la Academia Alfonsiana<br \/>\nPermitidme una \u00faltima palabra de conclusi\u00f3n, una palabra de agradecimiento para aquellos que nos han precedido, a aquellos que todav\u00eda hoy comparten con nosotros este camino; una palabra de agradecimiento a toda la Congregaci\u00f3n de los misioneros redentoristas que creen en esta estructura formativa, invirtiendo recursos humanos y econ\u00f3micos. Pero, sobre todo, un agradecimiento a todos los obispos del mundo, a todos los superiores religiosos del mundo, a los rectores de los seminarios que siguen mandando a sus estudiantes aqu\u00ed, a la Academia Alfonsiana, porque saben qu\u00e9 formaci\u00f3n ofrecemos, la cual, adem\u00e1s de ser de un nivel formativo alt\u00edsimo, de alta calidad, es una formaci\u00f3n concreta, que parte de la escucha, de la experiencia del Pueblo de Dios, con el Pueblo de Dios, en fidelidad al Magisterio, buscando dar respuestas para nuestro tiempo.<br \/>\nGracias y os invito a seguirme por la Academia.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Autores<\/strong>: p. Alfonso Amarante CSsR; p. Martin McKeever CSsR; p. Aristide Gnada CSsR; p. Vimal Tirimanna CSsR; p. Andrzej Wodka CSsR<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>COMUNIDAD ABIERTA. Ra\u00edces: Continuando la herencia de san Alfonso \u2013 La Academia Alfonsiana. P. Alfonso V. 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