{"id":2448,"date":"2020-07-03T15:00:35","date_gmt":"2020-07-03T14:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/?p=2448"},"modified":"2020-07-01T08:45:48","modified_gmt":"2020-07-01T07:45:48","slug":"zrodlo-i-szczyt-5-akt-pokuty","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/zrodlo-i-szczyt-5-akt-pokuty\/","title":{"rendered":"Fuente y Cumbre #5 &#8211; Liturgia de la Palabra"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\">Fuente y Cumbre #5 &#8211; Liturgia de la Palabra<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Saludos a todos, aqu\u00ed tenemos el siguiente episodio del misterio de la Eucarist\u00eda. Mirad que en este momento me encuentro en el amb\u00f3n. El altar, el amb\u00f3n, la sede. Ahora nos dirigimos a esta gran parte de la misa, que llamamos Liturgia de la Palabra.<\/p>\n<p>El sacerdote, desde el amb\u00f3n, proclama el Evangelio. Antes, los creyentes (lectores, cantores\u2026 leen la primera lectura, el salmo responsorial, la segunda lectura y, finalmente, est\u00e1 el Evangelio. La Liturgia de la Palabra tiene una significaci\u00f3n incre\u00edblemente importante. Mirad, es muy importante ser conscientes de que en el amb\u00f3n descansa el libro de la vida, la Sagrada Escritura. El leccionario, que constituye un extracto de textos de la Sagrada Escritura. La lectura b\u00edblica hoy, tras la reforma del Concilio Vaticano II, es muy rica. En el transcurso de los siguientes a\u00f1os, leemos con paciencia la Palabra de Dios dirigida a nosotros. Sabemos que la Palabra de Dios, o sea, la Sagrada Escritura, es una carta de amor de Dios para nosotros. Queremos escuchar a Dios, queremos abrir nuestros o\u00eddos a la escucha de su Palabra. En este momento, los creyentes en la iglesia y el presbiterio adoptan una postura sentada para escuchar atentamente la lectura e la palabra. Es muy importante recordar esta antigua regla cristiana, que dice as\u00ed: <em>La Palabra de Dios, que lees, que escuchas, te habla a ti y sobre ti<\/em>. Mirad, nosotros a veces tendemos a pensar, escuchando la palabra de Dios, sobre otros, y eso no est\u00e1 bien. Comencemos a escuchar la Palabra como Palabra que Dios me dirige a m\u00ed hoy, concretamente en esta historia de mi vida, aqu\u00ed donde estoy ahora con mis experiencias, enfermedades, sufrimientos, estos u otros problemas, con las alegr\u00edas de nuestra vida me acerco a Dios y quiero escucharle, pues la Palabra de Dios responde a mis angustias, a mis problemas, pero tambi\u00e9n me ayuda a vivir la alegr\u00eda en mi vida. Es muy importante que realmente escuchemos con atenci\u00f3n la Palabra de Dios. Hoy sabemos que tenemos problemas para escucharnos unos a otros. Hoy estamos muy distra\u00eddos, tenemos en la cabeza muchas teor\u00edas, diferentes cosas que circulan por nuestra cabeza. \u00bfSomos capaces de hacer silencio? \u00bfSomos capaces de escuchar, en medio del ruido de los medios y el mundo, la voz de Dios? Es posible, pero hay que concentrarse, hay que escuchar atentamente a lo que Dios nos dice. En esta lectura b\u00edblica propuesta para los domingos, escuchamos tres lecturas. La primera lectura, la segunda lectura y, finalmente, el Evangelio. Mirad que para el Evangelio todos nos levantamos y escuchamos la palabra del mismo Cristo, nos ponemos firmes, como soldaos, pues aqu\u00ed nos habla Cristo, nuestro Se\u00f1or, en quien creemos, con quien caminamos en nuestra vida. Escuchamos de pie las palabras de Cristo, pues el Se\u00f1or nos habla a nosotros. Es importante, por supuesto, como hace poco dec\u00eda el papa Francisco, elegir buenos lectores para leer la Palabra de Dios. No puede ser simplemente una persona aleatoria que se acerque al amb\u00f3n y lea, y a veces no consigue leer bien. Es importante elegir lectores, cuidar los lectores en la parroquia, para que haya tantos como sea posible, preparar los para esta tarea, porque el lenguaje b\u00edblico no es un lenguaje f\u00e1cil, es un lenguaje que se aleja de este idioma cotidiano como el que se escucha en nuestras casas, en nuestras familias. Por eso, es bueno si en nuestras parroquias hay lectores preparados, que realmente lean la palabra con atenci\u00f3n y comprensi\u00f3n. Entre las lecturas est\u00e1 el salmo responsorial. Este salmo, por regla general, debe ser cantado. Incluso cuando a veces ocurre que este salmo es recitado, la Introducci\u00f3n General del Misal Romano sugiere que, al menos, la ant\u00edfona del salmo se cante, y el resto puede recitarse, pues tambi\u00e9n es Palabra de Dios, es meditaci\u00f3n de la palabra, la cual ha de ayudarnos a vivir mejor, m\u00e1s fruct\u00edferamente, esta parte de la misa. Todav\u00eda una consideraci\u00f3n muy importante tocante a la lectura del libro del Evangelio, o en general de la lectura de la Palabra de Dios: De modo hermoso dijo el papa Francisco, en sus catequesis eucar\u00edsticas, que la Palabra de Dios, que escuchamos, recorre un camino seguro. Al principio escuchamos la palabra con los o\u00eddos. De los o\u00eddos la palabra va al coraz\u00f3n. Del coraz\u00f3n va a nuestras manos. Es decir, la palabra no est\u00e1 para que simplemente se quede en nuestro coraz\u00f3n y ah\u00ed termine su camino. La palabra tiene que conducirnos a obras concretas, a actitudes. Nosotros, que escuchamos la Palabra de Dios, no podemos volver del mismo modo a casa. \u00bfPor qu\u00e9? Porque hemos escuchado la Palabra de Dios. En las antiguas iglesias y bas\u00edlicas romanas, se puede encontrar, o ver, algunas veces, para la lectura b\u00edblica, el lector, di\u00e1cono o presb\u00edtero, sub\u00eda al amb\u00f3n por unas escaleras. Para la lectura del Evangelio sub\u00edan el di\u00e1cono o el sacerdote, pues esta funci\u00f3n est\u00e1 reservada para ellos. Por entonces, por su puesto, no hab\u00eda micr\u00f3fonos. El amb\u00f3n estaba colocado intencionadamente m\u00e1s alto, para que los oyentes pudieran escuchar bien la palabra pero, tras la lectura del Evangelio, tras besar el Evangeliario, los lectores bajaban por una escalera diferente. Esto era un s\u00edmbolo de que, ahora que he escuchado a Jes\u00fas, ya no puedo volver por el mismo camino, tengo que ir por otro que me propone el Evangelio de hoy. Amigos, es bueno que nos comprometamos a escuchar la palabra. Sabemos que el papa Francisco este a\u00f1o anunci\u00f3 que el tercer domingo del tiempo ordinario ser\u00eda, en toda la Iglesia Universal, el Domingo de la Palabra de Dios. En la iglesia polaca hab\u00edamos vivido no hac\u00eda mucho el Domingo B\u00edblico, pero el papa Francisco, para toda la Iglesia, anunci\u00f3 este Domingo de la Palabra de Dios. \u00bfPara qu\u00e9? Para llamar la atenci\u00f3n sobre lo importante que es la Palabra de Dios dirigida a nosotros cada d\u00eda. Mirad lo a menudo que Francisco, sirvi\u00e9ndose del limosnero pontificio, el sacerdote cardenal Konrad Krajewski, reiteradamente, en la plaza de San Pedro, ha repartido ejemplares del Evangelio. \u00bfPara qu\u00e9? Para que cada uno pueda llevar ese Evangelio en sus bolsillos y pueda leerlo. El papa Francisco, en esta carta anunciando el tercer domingo ordinario como el de la Palabra de Dios, dice: <em>queridos, j\u00f3venes, ancianos, desc\u00e1rguense en sus tel\u00e9fonos m\u00f3viles, en sus smartphones, la aplicaci\u00f3n de la Palabra de Dios, de la Sagrada Escritura, para que puedan leerla. <\/em>Ya vayas en tranv\u00eda, en metro, en autob\u00fas\u2026 lee la Palabra, pues as\u00ed dice Francisco, si cada d\u00eda lees la palabra de Dios, \u00e9sta, tarde o temprano, te cambiar\u00e1. Pero es necesario creer que esta palabra nos puede cambiar. Por supuesto, os invito calurosamente a ello. Os invito a que, antes de ir a misa, ve\u00e1is los textos b\u00edblicos, escuch\u00e9is estos textos. Entonces, de un modo completamente diferente (espero que de modo completamente diferente), escucharemos esta Palabra en las iglesias, y as\u00ed esta palabra realmente nos cambia. Os animo a ello.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente y Cumbre #5 &#8211; Liturgia de la Palabra &nbsp; Saludos a todos, aqu\u00ed tenemos el siguiente episodio del misterio de la Eucarist\u00eda. Mirad que en este momento me encuentro en el amb\u00f3n. El altar, el amb\u00f3n, la sede. Ahora nos dirigimos a esta gran parte de la misa, que llamamos Liturgia de la Palabra. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2322,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[44],"tags":[],"class_list":["post-2448","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-fuente-y-culmen"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2448"}],"collection":[{"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2448"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2448\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2450,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2448\/revisions\/2450"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2322"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2448"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2448"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/forworld.redemptor.pl\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2448"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}